Tenemos el compromiso de

cumplir con las normas más estrictas

Cuando compras un producto SC Johnson, sabes que cumple con rigurosas normas de salud e impacto ambiental y en general, las supera. Nuestras normas son aun más estrictas que las gubernamentales, con las que también cumplimos.

Nuestras normas internas

Además de cumplir con las normas, SC Johnson utiliza más de 45 criterios adicionales para seleccionar los ingredientes, como parte de nuestro proceso de selección de ingredientes. Incluyen carcinogenicidad, mutagenicidad, riesgos reproductivos, toxicidad sistémica y aguda, sensibilización, trastornos endocrinológicos, efectos ambientales e incluso criterios basados en cuestiones que aún se encuentran en debate. Somos líderes en este aspecto, ya que tomamos medidas antes de "tener que hacerlo".

También evaluamos los materiales de la fragancia mediante SC  Johnson Greenlist™. Creamos el proceso SC Johnson Greenlist™ en 2001 para ayudar a nuestros científicos a seleccionar continuamente los mejores ingredientes y descartar los menos aconsejables.

Cuando los científicos de SC Johnson crean un nuevo producto o una reformulación, trabajan para seleccionar materias primas con la mejor calificación posible. Las reformulaciones deben utilizar ingredientes con calificaciones iguales o mejores que la fórmula original.

El proceso SC Johnson Greenlist™ fue creado con el asesoramiento de reconocidos expertos, como el Forum For The Future del Reino Unido y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos.

Hasta hoy, continuamos validando y mejorando el proceso SC Johnson Greenlist™. Ha sido evaluado científicamente por organizaciones como el World Wildlife Fund. También ha sido galardonado con numerosos premios, entre ellos, dos premios presidenciales.

Visita nuestro sitio web corporativo para obtener más información sobre el proceso SC Johnson Greenlist™

Leyes y normas gubernamentales

Diseñamos nuestros productos para que cumplan, y en general superen, todas las normas y disposiciones vigentes, entre ellas:

  • La Ley Federal de Sustancias Peligrosas (Federal Hazardous Substances Act, FHSA), administrada por la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los Estados Unidos (U.S. Consumer Product Safety Commission, CPSC), que exige que los productos tengan una etiqueta que indique los potenciales riesgos para los seres humanos, como inflamabilidad, toxicidad, corrosividad e irritación. Nuestras etiquetas indican que nuestros productos presentan pocos de estos riesgos o ninguno.
  • La Ley de Control de Sustancias Tóxicas (Toxic Substances Control Act, TSCA), que exige que casi todos los ingredientes que usamos sean evaluados y aprobados por la Agencia de Protección Ambiental antes de que se utilicen en los productos.
  • La Ley de Aire Limpio (Clean Air Act) y las leyes estaduales correspondientes, que regulan la cantidad de compuestos orgánicos volátiles (COV) que pueden contener los productos.
  • La Propuesta 65 del Estado de California, que exige que los productos cuenten con advertencias si contienen niveles significativos de sustancias conocidas por el estado que causan cáncer o defectos de nacimiento.